Los perfiles específicos de prevención son Chequeos diseñados para investigar posibles factores de riesgo en una fase temprana y abordar necesidades sanitarias específicas. El Chequeo de Menopausia y Osteoporosis incluye un examen médico preliminar y un examen final, realizados por el Médico Coordinador del Chequeo.
La menopausia es un momento fisiológico en la vida de la mujer, que coincide con el final de su fertilidad.
Suele producirse entre los 45 y los 55 años, pero no son infrecuentes la menopausia precoz y la menopausia tardía. Durante la menopausia, los ovarios cesan su actividad y, como consecuencia, la cantidad de estrógenos, las hormonas producidas por los ovarios, disminuye en la sangre. Las consecuencias de esta disminución son diversas; son frecuentes ciertos trastornos y síntomas, tanto de carácter neurovegetativo (sofocos, sudoración profusa, palpitaciones y taquicardia, cambios en la tensión arterial, trastornos del sueño, mareos, sequedad vaginal y prurito genital) como de carácter psicoafectivo (irritabilidad, humor inestable, fatiga, ansiedad, desmotivación, trastornos de la concentración y la memoria, disminución del deseo sexual). Además, se produce un aumento del riesgo cardiovascular (infarto de miocardio, ictus cerebral, hipertensión), de las patologías osteoarticulares, en particular la incidencia de osteoporosis (fragilidad ósea que predispone al riesgo de fracturas), y a menudo hay un aumento del peso corporal y una ralentización del metabolismo en general.
Por lo tanto, en este delicado período, es importante realizar una evaluación general de la salud de la mujer y aplicar con prontitud una prevención eficaz de las complicaciones cardiovasculares y osteoarticulares.