El chequeo cardiológico tiene por objeto evaluar el estado de salud cardiovascular, identificar los posibles factores de riesgo y adoptar las medidas preventivas adecuadas.
En concreto, analiza los principales parámetros de coagulación, perfil lipídico y función muscular cardiaca y renal. También proporciona información sobre el metabolismo general del organismo y cualquier estado de inflamación sistémica.